¡Caíste corazón, como el más inocente caíste!
me duele verte así sufriendo esta condena,
¿Qué es hermosa y bella? Lo sé, pero ¿No viste
que entre sus sedosas manos traía una cadena?
Dime corazón, ahora que te dejó vacío y triste
tanto dolor y sufrimiento ¿Acaso valió la pena?
Responde corazón… ¡Claro que sabía!
sabía que me colmaría de tristezas y dolores
que su inevitable adiós muy pronto llegaría
y que tras su tormentoso adiós me seguiría
una estela negra de desilusión y sinsabores,
pero me sentía tan falto de afectos y de amores
que no tuve más remedio que decir: ¡Alma mía
ámala, bésala ahora aunque después llores!
